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¿Sabías que el celular también estresa?

El celular nació para solucionar nuestros problemas de comunicación, suelen generar a menudo más problemas que los que solucionan. Y es que antes no teníamos que preocuparnos por unas cuantas situaciones relacionadas con los mismos. Veamos:

– El teléfono se ha quedado sin señal. Estamos en una zona sin cobertura. Caemos en pánico, nos estresamos, gritamos que estamos incomunicados, aunque estemos en medio de una multitud o tengamos en frente a personas con las que perfectamente podemos hablar usando los canales naturales, esos mismos que el ser humano utilizó durante siglos.

– El teléfono celular se apagó, se agotó la batería, está por agotarse. Nueva angustia. Correr a buscar un lugar donde conectar el cargador. Catástrofe: nos hemos dejado olvidado el cargador en casa. Luego, andaremos un rato con el teléfono apagado y nos inventaremos una tragicomedia en la cual nos llama el amor de nuestras vidas o la empresa que va a ofrecernos la oportunidad que siempre habíamos estado esperando en cuanto al trabajo.

– No tenemos más espacio de almacenamiento, no podemos realizar determinada acción porque la versión que usted tiene de la aplicación no es la más reciente, hoy es la fecha de corte del plan de datos y no hemos recargado, no me gusta cómo quedó esta selfie, la borro y tomo otra, a ver… Son infinitas las cosas en las que nos pasamos pensando relacionadas con el teléfono y que antes ni siquiera pasaban por nuestra cabeza. Da la impresión de que no somos nosotros los que poseemos el aparato sino que él nos posee a nosotros.

A menudo vemos a esas personas que van por la calle, están en un café, en el autobús, en donde sea, y a cada rato revisan el Smartphone a ver si hay una red de wi-fi libre, si se terminó de descargar la última actualización de determinada aplicación, si se envió el mensaje, si lo recibieron, si lo dejaron en visto sin responder, por qué será que no responden, qué dicen los miembros del grupo del condominio, cuántos likes tengo en mi estado o en mi último post, si alguien me retwitteo, no podemos menos que concluir que con los teléfonos celulares ha aparecido toda una nueva serie de nuevas ansiedades y angustias en las personas.

Entonces, los teléfonos celulares están generando modos de vida no sanos. Causan estrés, preocupación, angustia, ansiedad, nos volvemos más sedentarios (hay gente que prefiere pasar horas interactuando por el teléfono antes que salir para encontrarse con los amigos); si vemos a los demás comiendo y bebiendo y también queremos hacerlo; o lo hacemos y vamos de bar en bar solo para mostrar que nuestra vida es emocionante y competimos hasta reventar. Los teléfonos celulares pueden ser punto de partida de discusiones o de distanciamiento con la pareja y con los hijos.

El uso excesivo del celular afecta física, psicológica, afectiva y socialmente. Por todo ello pensamos si no debería haber un día mundial de apagar el teléfono, a ver si nos miramos otra vez las caras. Por lo menos, ese día descansaremos del estrés llamado Smartphone.

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